Factores Comunes
A continuación se presentarán algunos de los factores más comunes que pueden derivar en una depresión:
• Estudios

Un punto importante en el tema de la depresión es lo que respecta a los estudios.
Un adolescente que se ve en problemas que hacen que se sienta muy triste, puede generar una baja en su desempeño estudiantil. El fracaso académico frecuentemente resulta como consecuencia de una pérdida. Ya sea de algún ser querido que haya fallecido, la ruptura con la novia o el novio, etc. La pérdida de éste ser querido, puede derivar en un rendimiento académico deficiente, generando una reacción en cadena, haciendo que al fracasar en los estudios, el joven caiga en un estado depresivo de mayor gravedad que puede derivar en consecuencias catastróficas para el joven. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "La única solución que encuentran los chicos que no reciben tratamiento y llegan a la depresión severa es quitarse la vida", indica la doctora Rebeka Jones, psiquiatra clínica y académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Un fracaso académico, puede ser el resultado del estrés al que se ve expuesto el joven. Por ejemplo, un joven que se desenvuelve en un medio en el cual las drogas, el alcohol, y los maltratos son habituales, tiene más probabilidades de tener un fracaso académico. Junto con esto, es importante destacar que muchas veces un joven que vive en éstas condiciones, es visto como “la esperanza de la familia”. En éste caso, este joven es más propenso a caer en un estado depresivo si tiene algún fracaso académico.
Volviendo al tema de la pérdida de un ser querido, es importante recalcar que no siempre el perder a un ser querido o el término de una relación significa que se derivará en una depresión. En muchos casos en los que esto ocurre, se da conjuntamente con otros factores que inciden en la depresión. Y a su vez, el proceso de depresión en este caso se estaría dando en un orden como el siguiente:
1. Pérdida de ser querido o ruptura de una relación
2. Baja en Rendimiento Escolar
3. Depresión
Estos factores, obviamente no son los únicos que pueden derivar en una depresión, así como también no siempre deriva en una depresión el presentarse éstas situaciones. Y también éstos factores pueden estar acompañados de otros más, que pueden terminar más fácilmente en una depresión.
Y en lo que respecta al apoyo que representan los seres queridos es muy importante ya que verdaderamente puede ser determinante para la rehabilitación de la persona.
Algo primordial en estas situaciones, es jamás ignorar comentarios o alusiones al suicidio, así como tampoco acusar a la persona de perezosa. La persona deprimida necesita diversión y compañía y las personas mejor capacitadas para brindarle esto son sus seres más queridos. Es por esto que los seres queridos cumplen un rol primordial para la rehabilitación y para evitar también que una persona caiga en depresión.
• Seres Queridos

Para una persona que esté en un estado depresivo los seres queridos juegan un rol fundamental en su rehabilitación.
Lo más importante que alguien puede hacer por la persona deprimida es ayudarle a que reciba el diagnóstico y tratamiento adecuados. Esto tal vez implique que tenga que aconsejar al paciente para que no deje el tratamiento antes de que los síntomas puedan empezar a aliviarse (varias semanas). Tal vez implique ayudarle a obtener un tratamiento diferente, si no se observa ninguna mejoría con el primer tratamiento. En ocasiones puede requerir que el familiar o amigo haga una cita y acompañe a la persona deprimida al médico. A veces es necesario asegurarse que la persona deprimida esté tomando el medicamento. A la persona deprimida se le debe recordar que obedezca las órdenes médicas con respecto a no beber bebidas alcohólicas mientras está medicado. Otra cosa muy importante es dar apoyo emocional. Esto implica comprensión, paciencia, afecto y estímulo. Buscar la forma de conversar con la persona deprimida y escucharla con atención es muy importante, así como también es de suma importancia no minimizar los sentimientos que el paciente expresa y ofrecer esperanza.
Algo primordial en estas situaciones, es jamás ignorar comentarios o alusiones al suicidio, así como tampoco acusar a la persona de perezosa. La persona deprimida necesita diversión y compañía y las personas mejor capacitadas para brindarle esto son sus seres más queridos.
Sin embargo, muchas veces el causal de depresión puede ser la pérdida de un ser querido.
La pérdida de un ser querido puede conllevar a un bajón en el rendimiento escolar, lo cual puede hacer que la persona se sienta aún peor y finalmente derivar en un depresión.
Así como también, el hecho de perder a alguien, es una privación muy grande de afecto para la persona lo que puede hacer que esa persona sienta un vacío muy grande en su vida, que en algunos casos, no se podrá llenar, cayendo en una depresión.
Autoestima
Cuando hablamos de autoestima nos referimos a la valoración afectiva que hacemos de nosotros mismos. Podemos considerar que somos personas valiosas, inteligentes y con muchas cosas que aportar o por el contrario, puede que consideremos que no valemos para nada, que no nos merecemos nada e incluso podemos pensar que nadie nos querría si realmente nos conociera. En este último caso, tendremos una baja autoestima que va a condicionar de forma muy importante nuestro día a día.
La autoestima va a funcionar en nuestra vida diaria como un filtro de lo que nos sucede, es como si la autoestima fueran unas gafas de sol que llevamos siempre puestas. Si nuestra autoestima es baja o negativa entonces nuestras gafas son negras y todo lo que nos sucede lo vemos de ese color. Veamos un ejemplo, supongamos una estudiante, María, que acaba de conocer que ha reprobado un examen importante. Si María tiene una autoestima alta es posible que piense: "Este profesor es un desastre, seguro que ni se ha leído el examen", o también puede pensar, "Vaya, parece que no estudié lo suficiente en la próxima apruebo". Sin embargo, si por el contrario María tiene una baja valoración de sí misma lo más probable es que piense: "Debo ser tonta, no lo voy a conseguir nunca, no sirvo para estudiar". Es fácil ver la diferencia, cuando María se pone sus gafas negras (baja autoestima) va a interpretar todo lo que le ocurra como la prueba de que realmente no sirve, no tiene valía. Esto va a provocar sentimientos de tristeza, que en el peor de los casos puede llevarnos a una importante depresión.
¿Pero...qué es lo que lleva a una persona al sentimiento de minusvalía existencial? ¿Qué lleva a lo que llamamos "baja autoestima"?
Las respuestas pueden brindarse desde diferentes marcos referenciales. Consideraremos desde aquí el aporte de los psicólogos humanistas cuya visión nos acerca a la vivencia personal de los existenciarios básicos: temporalidad, espacialidad, corporalidad, causalidad. De modo tal podemos observar que quien experimenta baja autoestima suele ser un ser que no tiene plena confianza en las posibilidades propias, bien sea por experiencias que así se lo han hecho sentir, o por la respuesta especular de sus otros significativos, es decir, de las personas importantes en la vida del sujeto que mediante mensajes de confirmación o desconfirmación refuerzan el sí mismo o lo denigran.
Los mensajes que recibimos desde pequeños se hacen carne. Nuestro sí mismo se va conformando por lo que los demás piensan que soy (y que me lo transmiten mediante palabras y actitudes), lo que yo creo que los demás piensan que soy (que implica la elaboración subjetiva de tales mensajes) y lo que en realidad yo mismo creo que soy ( se instaura aquí una perspectiva personal que está en estrecha vinculación con las anteriores).
¿Y como puedo llegar a mejorar mi Autoestima?
Lo primero que tenemos que saber es que la autoestima no es algo con lo que se nace, sino que nosotros mismos la hemos ido construyendo. Por esto mismo, es importante que sepamos que la autoestima va a cambiar a lo largo de nuestras vidas y nosotros, con nuestro trabajo, también la podemos modificar.El requisito para mejorar nuestra autoestima es DEJAR DE CRITICARNOS A NOSOTROS MISMOS. Es importante que identifiquemos los pensamientos del tipo: "Soy inútil", "soy feo", "todo lo hago mal", "me doy asco", "si la gente me conociera de verdad, no me querría", etc. Cada vez que pensamos así, estamos maltratando duramente a nuestra autoestima. Cuando “pillemos” un pensamiento de este tipo tenemos que tratar de valorar de una forma más positiva la situación y cambiar este pensamiento por uno más racional, menos radical. Un ejemplo:
Sofía acaba de entregar un proyecto a su jefe después de dos meses trabajando en él, y éste, lo hojea por encima y le dice que tiene que cambiar un par de cosas y que se lo entregue al día siguiente. Entonces Sofía piensa: "Todo lo hago mal. Dos meses y mi trabajo no sirve, no sé ni cómo me mantienen trabajando aquí..."
Aquí Sofía podría valorar otras posibilidades, como por ejemplo: "Genial, con lo exigente que es mi jefe solo me ha pedido dos cambios tontos, eso significa que le ha gustado". U otra posibilidad: "Vaya, se me había olvidado ponerlo así, bueno, será un cambio rápido y mañana lo tengo listo."
En fin, según la situación y la persona caben muchas posibilidades, pero estas no dejan de ser reales, sino que son más racionales. Si ponemos esto en práctica de forma intencional, con el tiempo será automático y nuestra alta autoestima nos ayudará a ser más positivos y, como no, más felices.
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